domingo, marzo 1

el cansado azota el pie en la mesa
desarma radios portatiles y no descubre de donde proviene la voz
su cabeza gira
gira, y se derrumba sobre una aspirina

el sentido de la vida se pierde
en una taza de te
y el inconfesable deseo de dormir y
roncar tan fuerte sin autodespertarse

morir de risa
sacar la lengua
y estirarse tanto hasta desprender las cervicales

el cansado abofetea la almohada
y llora su insomnio.

1 comentario:

  1. Florecita Rockera, vine a visitarte.
    Usa tu correo electrónico más seguido, para escribirme por ejemplo. Abrazos desde Florida,

    Regina Swain

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